Consecuencia o conveniencia

enero 29th, 2012 § 4 comentarios

Un amigo muy querido, un blogger maravilloso, perdió la mayor parte de su trabajo de 4 años a causa del cierre de Megaupload, su pérdida y la de sus miles de lectores es inconmensurable. Lo ocurrido con él y las cosas que han venido sucediendo en la web en las últimas semanas me han puesto a reflexionar y quiero compartir esas reflexiones contigo.

No ha nacido el navegante que no tenga en su disco duro al menos un archivo que infringe el copyright, sea que lo haya obtenido de manera directa o indirecta, así como difícilmente exista alguien que alguna vez en su vida no haya infringido alguna ley o al menos un código ético o moral, propio o impuesto. Algo como lo que decía Jesús sobre “la primera piedra”.

¿Convierte este hecho a la nuestra en una especie de criminales sobre los que debe caer de inmediato todo el peso de la ley? ¿O debemos “perdonar” y hacernos de la vista gorda ante los crímenes más horrendos?

Por supuesto que no. Tendríamos que ser capaces de diferenciar, de otro modo caemos en la ecuación irracional por excelencia: todo es igual a todo lo demás.

En general, en nuestra civilización estas diferencias se establecen por lo que la persona tiene o por lo que hace. Quienes se encargan de llevar a cabo lo que llamamos “justicia”, son influenciados por cosas como la cuenta bancaria, la profesión y el cargo de alguien, o la falta de estas cosas: lo que alguien tiene y lo que hace. Las leyes que preceden a estas acciones favorecen, en general, a quienes más tienen y a ciertos haceres por encima de otros. Exactamente del mismo modo, quienes son afectados negativamente por este estado de cosas utlizan la misma vara para hacer sus mediciones; así resulta la muy popular opinión de que si alguien tiene una abultada cuenta bancaria o si ocupa un alto cargo en el gobierno, esa persona DEBE ser un criminal de la peor calaña.

Grave error en ambos casos.

Como estableció el Maestro Sócrates hace siglos atrás, el ser humano es bueno y ético por naturaleza. Yo he aprendido que la inmensa mayoría de las personas lo es, básicamente y que, además, es mejorable. No es fe, he vivido años suficientes como para haberlo comprobado más allá de toda duda. Y esto no depende ni ha dependido nunca de lo que alguien hace o de lo que tiene, sino de lo que alguien ES.

Son las intenciones de una persona al actuar, sus metas y propósitos, lo que debe usarse como base para establecer si merece o no la libertad y la igualdad en la que –de acuerdo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos– todos nacemos.

Ser ético por naturaleza significa entre muchas otras cosas, que tenemos ciertos principios sólidos en cuanto a lo que es correcto y a lo que no lo es. Uno de estos principios y uno de los más cuestionados, desde los tiempos de la Revolució Industrial, es el derecho a la propiedad. Tal cuestionamiento es lo que está en el fondo de todo lo que está ocurriendo en este momento en la web.

O estamos de acuerdo con la propiedad o no lo estamos.  Si no estamos de acuerdo, pues adelante, actuemos en consecuencia, pero permitamos que los demás también lo hagan. Si estamos de acuerdo, pues también. Es tan sencillo como eso, aunque podemos complicarlo y lo hemos complicado hasta el infinito.

Una de las complicaciones es cuando se mezcla la propiedad y la “justicia”. ¿Es justo que Pedro tenga 2 mil y yo 2? O el clásico “a Juan lo meten a la cárcel por robarse un pollo y al dueño de la empresa tal, que es un evasor de impuestos, no”. A nadie se le ocurre pedirle su opinión al dueño del gallinero, aunque probablemente si éste comprobara que Juan se lo robó porque tenía hambre, retiraría la querella en su contra. Otra cosa es que Juan le robe un pollo semanal… ¿Cuál sería el límite aceptable de pollos que Juan podría robar sin ir a la cárcel? (después de todo, necesita comer todos los días). Es una pregunta absurda ¿no? Volvemos a lo mismo, hay propiedad o no la hay. El hecho de que Juan no consiga trabajo hace dos meses es un problema completamente diferente, con sus propias causas, responsabilidades y posibles soluciones. Cuando tratamos de mezclar el agua y el aceite para justificar lo que a menudo es injustificable, todo se vuelve una confusión donde prevalece el “todo es igual a todo lo demás”.

No tiene nada de bueno ni de honorable ser una oveja. Ni una víctima. No tiene nada de bueno ni de honorable el hecho de ser pobre. Tener dinero no hace a una persona mala, peligrosa, ladrona ni debería convertirla automáticamente en un blanco. Únicamente sus intenciones y sus metas son lo que determina de qué lado está.

El argumento más firme de quienes promueven la desaparición o el irrespeto al copyright (mal llamado en español “derechos de autor”, ya que estos derechos casi nunca pertenecen al autor) es precisamente el hecho de que alguien distinto al autor de la música, la película o la aplicación es el dueño de los derechos de reproducción (la forma elegante de llamar a la copia). Estos son los villanos de la película, los megamillonarios a los que hay que atacar, boicotear y destruír. Todavía no existe acuerdo sobre si el megamillonario dueño de Megaupload cae o no dentro de esta categoría, ya que era dueño de una compañía que favorecía la “libertad del conocimiento”.  La duda es por los megamillones. Menudo dilema…. si este hombre hubiese sido un ciudadano común y corriente, con alguna o mucha dificultad para pagar el arriendo todos los meses, estarían lloviendo las solicitudes al Vaticano para su canonización inmediata.

Existe el derecho (aunque no siempre la libertad) de pensamiento y de expresión. Podemos tener nuestros propios principios y creer en lo que queramos creer. Pero ¡por Dios! actuemos en consecuencia con lo que creemos. La jungla plagada de alimañas en que vivimos la hemos cultivado cada uno de nosotros por imposible que nos resulte reconocerlo, con nuestras acciones y nuestras inacciones. No va a venir ningún superhéroe a salvarnos o quizá ya se fue por donde vino porque nadie quiso escucharlo o ayudarlo.

Cada vez que actuamos en contra de nuestros propios principios estamos cubriendo de vidrio nuestro tejado, haciéndonos más y más vulnerables. Al final, acabamos ladrándole a los automóviles o, peor, balando lastimosamente.

Protesta contra la censura

enero 20th, 2012 § 6 comentarios

Por M


Anteayer, apenas bajándome del avión, me encuentro con que WordPress (en inglés) tiene todas sus entradas ¡¡¡censuradas!!! ¡¿Qué es esto?! Me pongo a investigar y encuentro que precisamente ese día hay una inmensa protesta en Internet por aquello de dos posibles leyes, llamadas PIPA y SOPA (sic) que podrían implicar algo parecido a la Policía del Pensamiento orwelliana.

Sin embargo, con mi habitual escepticismo respecto a estas cosas, no quedé plenamente convencida y aún no lo estoy, sólo un 85%. Pero ya que no tenía más tiempo para la investigación decidí esta vez confiar, sin más, en las opiniones de WordPress y de mi amigo R que la ratificó, sumar este blog a la protesta y publicar esta entrada que sólo pretende interesarte en el asunto. Lo de informarte a cabalidad necesitas hacerlo por ti mismo/a, así que aquí simplemente te traduzco un resumen del artículo de Jane Wells en el blog de WordPress y te adjunto un video que me pareció aceptable.

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La esencia de todo el bullicio en línea sobre la propuesta de legislación de Estados Unidos (SOPA / PIPA) es la siguiente: hay un proyecto de ley en el Senado de EE.UU. que si se aprueba pondría en grave riesgo la libertad de publicación en Internet y podría cerrar sitios enteros por el capricho de ciertas compañías.

El 18 de enero de 2012 sitios por todo Internet se sumaron a un apagón de protesta para movilizar a más y más personas en contra de este proyecto de ley que irá al Senado la próxima semana, en un intento para que los legisladores sepan cuánta oposición existe. WordPress, Wikipedia, Flickr y muchos otros grandes sitios participaron en el apagón del 18.

En WordPress.com, queremos participar también. La sección Post más Vistos estuvo apagada durante la protesta.

Más importante aún, estamos haciendo lo posible para que tú puedas participar en la protesta. Hay dos opciones: una de una cinta que dice “Stop Censorship” (Alto a la Censura) y una de apagón total. La parte de apagón estuvo en vigor el 18 de enero, mientras que la cinta se mostrará hasta el día 24. He aquí cómo participar:

  • Ve a Ajustes → Protest SOPA/PIPA en tu Escritorio.
  • Selecciona si deseas mostrar una cinta.
  • Haz clic en “Guardar cambios” para activar tu protesta.

¡Eso es todo!

La cinta Stop Censorship se mostrará en la esquina superior de tu blog con un enlace a americancensorship.org. Puedes mostrarla hasta el 24 de enero (la fecha de votación en el Senado de EE.UU.).

Espero que un número significativo de usuarios de WordPress.com se sumen a esta protesta. La libertad de publicación es un derecho que debemos proteger.

Hasta pronto

noviembre 28th, 2011 § 8 comentarios

Estaré de viaje muy pronto, hasta finales de Enero. Esta vez, por asuntos de trabajo, M no podrá hacerse cargo del blog más que ocasionalmente. Pasaré cuando pueda a responder preguntas, pero nada urgente. Les deseo una época maravillosa de fiestas, mucho amor y realizaciones, a la hora de pasar revista al año. Gracias por seguir del otro lado de esta línea de comunicación. Karen.

Sobre estrellas y estrellas fugaces

octubre 26th, 2011 § 8 comentarios

En 1937 Hollywood estrenó la primera versión de la famosísima película “A Star Is Born” (Ha nacido una estrella). 17 años más tarde, la segunda versión presentaba a Judy Garland, en el rol estelar. En 1976, la tercera versión fue llevada a la pantalla con Barbra Streissand y Kris Kristofferson. Está claro que el tema tiene una gran acogida. Y no sólo entre el público, ya que el magnífico Clint Easwood tiene entre sus proyectos la cuarta versión, a tres cuartos de siglo de la primera.

La semana pasada, una amiga muy querida me llamó para decirme que me había enviado un artículo que habia escrito un amigo y que incluía numerosas fotografías del autor. Mi amiga me pidió que determinara si este amigo tenía “potencial” para escribir o para convertirse en un blogger. Abrí el correo, leí el artículo, vi las fotos, lo imaginé como una entrada y comprobé que no sólo tenía “potencial” y talento. A pesar de su técnica literaria prácticamente inexistente, tenía “ojo” de blogger, esa cualidad tan especial que hace que un blogger sea, en mi opinión, como un fotógrafo de realidades –reales e inventadas– que construye imágenes a punta de palabras en vez de luz.

Por lo que mi amiga me había dicho sobre él, sabía que este hombre sería completamente feliz con la idea de abrir un blog propio y estaría completamente dispuesto a emprender la tarea a la menor provocación. Hasta aquí, estaba claro que acababa de presenciar el nacimiento de una estrella de la blogósfera.

Sin embargo, en honor a la verdad, me resulta por completo imposible predecir si un blogger llegará a ser más que una estrella fugaz.

Hay cientos de artículos en la red que hablan de lo que un blogger necesita ser, hacer y tener para lograr el éxito y llegar a la cima del estrellato. Yo misma he escrito al respecto en más de una oportunidad. Y mi amiga M escribió hace unos años lo que considero la última palabra sobre el asunto. Sin embargo, si a alguien se le ocurriera resumir en UNA sola palabra, en una sola cualidad o en un solo rasgo de carácter lo que un blogger necesita para sonbrevivir como blogger, no dudaría un segundo en decir que es la persistencia.

Hablando con absoluta franqueza, cualquier persona con buenas destrezas de comunicación puede comenzar un blog, un buen y hermoso blog. Pocas persisten más de dos años en el oficio. Poquísimas, más de tres años.

Como en cualquier relación amorosa, con el proyecto de un blog existe un deslumbramiento inicial, ese impulso original que da a luz cualquier creación. La capacidad de persistir “en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad” es lo que determina si el oficio y el blogger fueron hechos o no el uno para el otro. Si se trata de un enamoramiento apasionado pero pasajero o si se trata de amor verdadero, capaz de vencer incluso uno de los mayores enemigos de cualquier relación y cualquier creación: la monotonía o el aburrimiento.

Una estrella fugaz puede ser tan hermosa como una estrella fija. Mi idea con esta entrada no es exigirte que continues en algo que no deseas. Es, simplemente, anunciarte que encontrarás distracciones y barreras en el camino, animarte a pasar a través de ellas y salir al otro lado victorioso o victoriosa, con un blog hecho y derecho que terminará, si termina, porque tú quieres, no porque no fuiste capaz de persistir.

No escuches, mira

octubre 16th, 2011 § 11 comentarios

Hace 100 años, en el apogeo de la Segunda Revolución Industrial, a nadie en su sano juicio se le habría ocurrido que la sustitución del vapor por el petróleo podría ser un remedio peor que la enfermedad. Y sin embargo lo fue. No sólo desde el punto de vista ecológico, sino político y económico. Un siglo y medio de uso del petróleo como fuente principal de energía en todo el planeta ya es más que suficiente. Hemos llegado a un punto en que necesitamos cambiar de idea sobre la energía, si es que esperamos sobrevivir como especie. Más temprano que tarde, altos funcionarios en cada país deberán tomar la decisión crucial.

En el estacionamiento de un pequeño hotel en las afueras de una ciudad dos amantes se despiden apresuradamente. Durante cuatro años han compartido todo cuanto pueden compartir los amantes, en jirones de tiempo robado y cuidadosamente escondido de los ojos del mundo. Una y otra vez, el momento de la separación es justo como lo describe Shakespeare: una pequeña muerte. Después de tanto tiempo, las mentiras ya pesan demasiado, el amor que no puede vivir pero que nunca muere ya no cabe en los escondites usuales y los hijos…. siempre los hijos. La situación es insostenible, deben tomar una decisión crucial.

Luego de una semana de trabajo intenso para dar a luz su primer blog, habiendo leído, tragado y digerido al menos en parte cientos de páginas web sobre el particular, un blogger llega al punto en que debe decidir cuáles elementos incluirá fimalmente en su barra de navegación y cuáles dejará fuera. Es necesario que tome una decisión crucial.

¿Podrían tener algún principio en común decisiones de órdenes de magnitud tan disímiles como la que debe tomar el blogger, la que deben tomar los amantes y la que se requiere del presidente de la comisión energética de un país?

¿Cómo determinar lo correcto, lo más conveniente o, incluso, lo menos malo en un momento dado, sea para una persona, una familia, un grupo, un país o la especie humana?

Esta clase de preguntas ha mantenido ocupados a los filósofos durante siglos. Finalmente, el principio básico para la solución fue planteado hace algunas décadas por el más grande de los filósofos. Y es tan verdadero como simple (como debe ser). El principio es:

NO ESCUCHES, MIRA.

Ante la duda entre lo que es y lo que no es, entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo funcional y lo infuncional, entre lo verdadero y lo falso, lo útil y lo inútil, lo importante y lo superfluo y un largo, muy largo etcétera, el camino para encontrar una respuesta funcional comienza siempre con: No escuches, mira.

Este es, a mi modo de ver, un principio absolutamente revolucionario. Es todo lo contrario de lo que acostumbramos a hacer: escuchar a las autoridades en la materia correspondiente y concluír “Bueno, si fulano lo dice, debe ser cierto, ya que es un experto en la materia”. O, peor aún: “todo el mundo sabe que…” Exactamente la clase de “pensamiento” que llevó a la humanidad por siglos a considerar que la Tierra era un inmenso plato que descansaba sobre cuatro elefantes. O tortugas. O el animal mítico que fuere. Contrariamente a lo que cree la mayoría de la gente “informada”, esta clase de pensamiento no ha desaparecido por el hecho de encontrarnos en la era de la tecnología. Lo cierto es que se puede encontrar con gran facilidad entre quienes asesoran a los gobernantes del mundo, en las palabras del sermón dominical, o en las de un artículo sobre relaciones amorosas de una revista femenina.

Los Sumos Sacerdotes ya no usan máscaras aterradoras, báculos, taparrabos, ni túnicas. Ahora visten batas blancas y anteojos de marco negro (como los que aparecen en los comerciales de pastas dentales). O trajes de última, handfrees permanentemente conectados y laptops Dell colgando del hombro. O, incluso, jeans y sandalias, pelo largo y un bolsón de cuero sustituyendo al laptop. Los hay para todos los gustos.

Estos modernos Sumos Sacerdotes predican verdades incuestionables, rigurosamente respaldadas por un estudio científico de una clase u otra. Ya no se llaman dogmas de fe, no se llaman tabú. Se llaman “lo políticamente correcto” o “verdad científica”.

Ellos te dirán que el único sistema político válido es la democracia, aunque nunca haya llegado a existir tal cosa desde los tiempos de la Antigua Grecia. Te dirán que la felicidad no existe realmente, aunque no sean siquiera capaces de definirla. Te dirán que quien más produce debe pagar más impuestos, a pesar de que la brecha entre pobres y ricos siga en franco aumento en el mundo. Te dirán que toda verdad es relativa, así que ¡por Dios! no seas tan ingenuo como para perder el tiempo buscándola. Te dirán que el amor es fruto de reacciones químicas y el pensamiento resultado de interacciones eléctricas, aunque jamás hayan logrado producir amor ni pensamiento en un laboratorio. Te dirán que el petróleo no es renovable como recurso natural, te dirán que no hay respuestas ciertas, te dirán que no hay remedio, que no puedes crear nada nuevo, sólo reproducir lo que ya ha sido creado. Te dirán que un blog sin AdSense y sin SEO no es realmente un blog, que tus enlaces entrantes son mucho más importantes que el hecho de responder a tus lectores. Te dirán que….

Cerrar los oídos y abrir los ojos no siempre es fácil. Pero basta con hacerlo las primeras veces para aprender cómo y de ahí en adelante se va volviendo cada vez más fácil y natural. Mirar las cosas, observar por ti mismo cómo son y cómo funcionan (o no funcionan) en vez de escuchar (o leer) lo que opina alguien sobre cómo son no te “dará” las respuestas, pero hará que puedas verlas frente a tus propias narices.

Si simplemente miras, podrás ver. Y ver te obligará a confiar, cada vez un poco más, en tus propias observaciones. Y así, tarde o temprano, podrás crear tus propias respuestas.

Simplemente mira: ¿alguna vez encontraste una respuesta que fuera completamente tuya? ¿cómo te sentiste? ¿cambió algo en tu vida a partir de entonces? ¿de qué te serviría, entonces, crear tus propias respuestas? ¿por qué esto podría ser mejor que operar en base a respuestas de otros? Sólo mira….

Homenaje

octubre 7th, 2011 § 3 comentarios

Steve narra el primer comercial Piensa diferente “Salud a los locos”. Nunca salió al aire. Richard Dreyfuss hizo la voz en off del spot original, que sí fue publicado.

Salud a los locos, los inadaptados, los rebeldes, los alborotadores, las clavijas redondas en los agujeros cuadrados… los que ven las cosas de manera diferente… los que no se apegan a las reglas y los que no tienen ningún respeto por el status quo.

Puedes citarlos, estar de acuerdo con ellos, glorificarlos o vilipendiarlos, pero lo único que no puedes hacer es ignorarlos. Porque ellos cambian las cosas… hacen avanzar a la especie humana.

Y mientras algunos los ven como locos, nosotros vemos genio en ellos. Porque aquellos que están tan locos como para pensar que pueden cambiar el mundo, son quienes que lo hacen.

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