Steve, by Isaacson

Por M

Me lo regalaron hace unos meses, dicen que el libro físico tiene como 600 páginas, yo voy por la página 1,609 de 2,855… en mi iPod, obviamente. El libro tiene 4 estrellas y media en Amazon. Yo no le daría más de 2; quizá escriba un review en Amazon cuando lo termine, explicando el porqué.

Si se tratara de la biografía de cualquier otro ser humano, sería un libro mortalmente aburrido, con todo y sus 4 estrellas y media; es sólo un poco aburrido porque se trata de quien se trata. Consiste en una repetición ad-infinitum del mismo patrón: Steve quiere hacer algo; da un paseo para hablar con A, B y C —descalzo en las primeras 1,500 páginas y con zapatos tenis en lo adelante—; se pelea con C, D y E; almuerza o cena en un restaurant vegano con B, C y F; se reconcilia con C, que queda “atrapado en su campo de distorsión de la realidad”; hace lo que va a hacer y fracasa o tiene éxito.

Cuando has leído esto por trigésima cuarta vez, puede volverse bastante monótono, créeme.

El aburrimiento, sin embargo, puede ser tolerable para mí; al fin y al cabo, estoy obteniendo a cambio un montón de información que desconocía sobre el personaje y que considero valiosa. Lo que es por completo intolerable es la insistencia del autor, que raya en la necedad, en tratar de convencer a los lectores de que se trata de una biografía “imparcial”, que muestra a Steve “tal como era”. ¡Ja!

Cuando algo así sucede en la vida, cuando alguien trata desesperadamente de convencerte de que es serio, de que es honesto…. ¡sal corriendo en la dirección contraria, por la puerta más cercana! Cuando alguien hace esfuerzos sobrehumanos para que entiendas que todo lo hace “por tu bien”…. haz lo mismo, pero a mayor velocidad aún. Ya entiendes a qué me refiero.

Le voy a dar a este autor el beneficio de la duda. Concordaré con la hipótesis de uno de los tres reviews que leí antes de escribir este: como el sesgo parece ser imposible de evitar, el autor prefirió sesgarse “en contra” de Steve que “a su favor”. ¡Una decisión que denota, a todas luces, que Isaacson ha sido dotado por el Creador de una inteligencia “superior”! De otro modo no se explica la caracterización del personaje: cualquiera que lea esta biografía sin saber de antemano quién es Steve Jobs y lo que significa para la humanidad, termina convencido de que a) el tipo era un total demente; b) era un mentiroso patológico y utilizaba a las personas para sus oscuros fines; c) no tenía ideas propias, sino que se apropiaba de las ajenas; d) como era un genio (???), había que perdonarle a), b) y c) anteriores (porque “todo el mundo sabe” que los genios están locos o al menos son raros); y d) el valor de todos los productos que patentó ha sido más un éxito rotundo de marketing que derivado su propia utilidad, funcionalidad, innovación o, incluso, estética.

Isaacson no conoció llegó a conocer realmente a Steve Jobs y no importa cuántos amigos y colaboradores haya entrevistado, nunca llegó a saber quién es el hombre del que escribió su “biografía”. Resulta evidente que tampoco sabe nada sobre tecnología ni de lo que ésta representa en la vida de una persona. Porque es muy probable que tampoco sepa nada en absoluto sobre la vida en sí… Pero, más importante aún, no tiene la más mínima capacidad para diferenciar lo trascendente, lo importante, de lo anecdótico y lo trivial. El resultado es un personaje plano, acartonado, sintético y falto de sentido, pese a la profusión de adornos y adjetivos con que el autor pretende suplir algo de lo que su libro carece por completo: Vida.

El porqué Steve escogió a Isaacson para escribir su biografía es un misterio para mí. Personalmente, pienso que Bill Gates habría hecho un mejor trabajo.

Veremos si estas impresiones previas cambian o se refuerzan cuando termine el libro.

Sobre mis manías y rarezas

Sobre mis manías y rarezas

Flori es una bloggeresa privilegiada. Tiene un don especial, el de propagar cosas que no abundan demasiado en nuestra sociedad “moderna”: la dulzura, el interés por los demás, la belleza, la calidez, cosas como esas. No hay forma en que puedas pasar por su blog y salir de allí sin una sonrisa. Flori ha puesto a mi blog en su lista de blogs inspiradores, lo que es un gran honor para mí. Pero junto con el honor, ya que se trata de uno de esos premios que se multiplican, me pide que lo comparta con otros diez bloggers que me inspiran.

Esto de por sí es algo tremendamente difícil. Primero porque no tengo diez blogs que me inspiren. Y la principal razón es que la gran mayoría de mis entradas no son “inspiradas”, ya que se trata en general de cuestiones técnicas, frías y mecánicas: tags, blogrolls, widgets y páginas en WordPress. Para otra clase de entradas sí tengo, sin embargo, un muso particular y es mi vecino querido; lo ha sido desde que leí una entrada suya por primera vez, hace ya décadas, y sigue siéndolo hoy como el primer día.

La segunda tarea que viene con el premio es algo aún más difícil: el blogger debe escribir sobre sí mismo, específicamente sobre cinco de sus manías y rarezas. Nunca lo he hecho y pensaba que nunca lo haría, pero leyendo a Flori me dije “— Espera un momento… esto es algo nuevo, sobre lo que NUNCA has escrito, es el tema perfecto para la entrada que deberías haber publicado ya hace más de un mes atrás!” Me escuché, sonreí ligeramente y no sin cierta resignación, accedí.

La primera manía y rareza que tengo es que me apasiona la taxonomía botánica. No es que el tema sea extraño en sí… bueno, de acuerdo, es un poquito fuera de lo común, pero lo que lo hace realmente extraño es que no tiene nada que ver con mis estudios formales ni con lo que siempre hice hasta hace unos tres años atrás: soy escritora, soy maestra, traductora y correctora de estilo, me gano la vida en esos campos. La taxonomía botánica es como si un bicho me hubiese picado (mientras paseaba muy a gusto por flickr una tarde soleada de abril) y desde ese instante, se vuelve por momentos casi una adicción.

La segunda manía que me caracteriza –posiblemente sea una deformación profesional, aunque debo decir en mi favor que he descubierto que no es una rareza para nada; conozco a más de un blogger que padece la misma afección– es corregir interminablemente lo que escribo. No tanto en las entradas de mi blog, sino en la literatura. Hay un cuento en particular que lo he reescrito unas 17 veces, para darte una idea de lo que quiero decir. Lo comencé a escribir hace como cuatro años ¡y todavía no lo termino! Escribo y voy corrigiendo a medida que escribo. Luego reviso lo escrito tres o cuatro veces y voy cambiando y corrigiendo. Entonces publico y vuelvo a leerlo otras cuatro o cinco veces más y a cambiar y corregir… A veces las tres, cuatro o cinco veces se vuelven ocho o nueve o diez… ya entiendes a qué me refiero.

La tercera manía es la fotografía. Es más una obsesión que una manía, pero pienso que para los fines, sirve. Me entra una desesperación bastante maniática si veo algo que pide a gritos “¡dispara, dispara!” y no llevo la cámara conmigo. Entonces echo mano de mi móvil, aún sabiendo que sufriré lo indecible cuando llegue a casa y compruebe que las fotos son impublicables.

De la cuarta manía u obsesión no estaría consciente en absoluto, si no fuera el tema principal de las bromas de M, mi mejor amiga. Según ella, soy maniática respecto a los modales, a la elegancia y a esa clase de cosas –totalmente obsoletas en estos tiempos, en su opinión– que caracterizan las cortes y otros espacios en los que ni ella ni yo jamás hemos puesto un pie. Pienso que M exagera, como de costumbre, pero sí reconozco que sufro bastante frente a la vulgaridad y la falta de educación y de modales, cada vez más extendidas, por desgracia, en nuestra sociedad. De ahí a que esto sea una manía…. no estoy muy segura, pero lo he colocado en la lista porque, bueno, se me acaban los ejemplos.

Mi quinta manía (obsesión), que no rareza, es sin duda alguna el chocolate.

Luego de estas confesiones, de las que yo soy la primera sorprendida, espero que me cuentes cuáles son las tuyas.

Protesta contra la censura

Por M

Anteayer, apenas bajándome del avión, me encuentro con que WordPress (en inglés) tiene todas sus entradas ¡¡¡censuradas!!! ¡¿Qué es esto?! Me pongo a investigar y encuentro que precisamente ese día hay una inmensa protesta en Internet por aquello de dos posibles leyes, llamadas PIPA y SOPA (sic) que podrían implicar algo parecido a la Policía del Pensamiento orwelliana.

Sin embargo, con mi habitual escepticismo respecto a estas cosas, no quedé plenamente convencida y aún no lo estoy, sólo un 85%. Pero ya que no tenía más tiempo para la investigación decidí esta vez confiar, sin más, en las opiniones de WordPress y de mi amigo R que la ratificó, sumar este blog a la protesta y publicar esta entrada que sólo pretende interesarte en el asunto. Lo de informarte a cabalidad necesitas hacerlo por ti mismo/a, así que aquí simplemente te traduzco un resumen del artículo de Jane Wells en el blog de WordPress y te adjunto un video que me pareció aceptable.


La esencia de todo el bullicio en línea sobre la propuesta de legislación de Estados Unidos (SOPA / PIPA) es la siguiente: hay un proyecto de ley en el Senado de EE.UU. que si se aprueba pondría en grave riesgo la libertad de publicación en Internet y podría cerrar sitios enteros por el capricho de ciertas compañías.

El 18 de enero de 2012 sitios por todo Internet se sumaron a un apagón de protesta para movilizar a más y más personas en contra de este proyecto de ley que irá al Senado la próxima semana, en un intento para que los legisladores sepan cuánta oposición existe. WordPress, Wikipedia, Flickr y muchos otros grandes sitios participaron en el apagón del 18.

En WordPress.com, queremos participar también. La sección Post más Vistos estuvo apagada durante la protesta.

Más importante aún, estamos haciendo lo posible para que tú puedas participar en la protesta. Hay dos opciones: una de una cinta que dice “Stop Censorship” (Alto a la Censura) y una de apagón total. La parte de apagón estuvo en vigor el 18 de enero, mientras que la cinta se mostrará hasta el día 24. He aquí cómo participar:

  • Ve a Ajustes → Protest SOPA/PIPA en tu Escritorio.
  • Selecciona si deseas mostrar una cinta.
  • Haz clic en “Guardar cambios” para activar tu protesta.

¡Eso es todo!

La cinta Stop Censorship se mostrará en la esquina superior de tu blog con un enlace a americancensorship.org. Puedes mostrarla hasta el 24 de enero (la fecha de votación en el Senado de EE.UU.).

Espero que un número significativo de usuarios de WordPress.com se sumen a esta protesta. La libertad de publicación es un derecho que debemos proteger.

El drama de la página en blanco

Por M

Karen me ha pedido hacerme cargo del blog por un corto tiempo mientras ella atiende ciertos asuntos personales. Así que aquí voy… espero estar a la altura.

Para empezar, no estaba segura del tema; la orientación de Karen: “escribe lo que quieras” no fue demasiado orientadora, la verdad…. así que decidí escribir sobre mi problema más inmediato: Sobre qué escribir cuando no se nos ocurre nada.

Es posible que un blogger novato se pregunte (especialmente si es muy joven): “Bueno, ¿y por qué hay que escribir cuando uno no tiene nada que decir? ¿No es mejor que estas cosas ‘salgan’ de manera natural y simplemente se hagan cuando sentimos deseos o necesidad de hacerlas?” La respuesta corta es No. No es mejor.

Particularmente, siempre he encontrado fascinante la palabra oficio. Me gusta su sonido, me gustan sus implicaciones autodidácticas, me gusta su relación con lo que es una vocación (o una pasión, en mis términos) y con aquellos oscuros y románticos talleres del Renacimiento, que olían a pigmentos y disolventes, donde se forjaron obras de arte que nunca jamás podrán ser igualadas.

La palabra, proviene del latín opificium —> officium : Opus + facere. Opus es OBRA. Facere es HACER. Más claro, el agua solamente.

Escribir en un blog es un oficio y como todos los oficios bajo el sol, no es para todo el mundo, no importa cuán de moda pueda estar. Escribir en un blog es algo que uno hace. Es algo de lo que uno se ocupa. Y, al menos en sus comienzos, lo hace por puro y genuino amor al arte. El que los bloggers no tengamos que marcar tarjeta al llegar y salir, el que no nos paguen por este trabajo, a mi modo de ver aumenta, no disminuye la responsabilidad que se asume al abrir un blog público (los privados son algo diferente).

De lo anterior se desprende que un blogger que publica de cada año un día o solamente cuando se levanta “inspirado” no está realmente escribiendo en un blog. Está haciendo otra cosa.

Y esa es la razón de por qué, tarde o temprano, todos los bloggers nos enfrentamos al drama de la página en blanco. A esa desagradable sensación de saber o sentir que debemos escribir algo que no sabemos lo que es.

Yo no puedo decirte de dónde sacar ideas. Porque la verdad es que las ideas no “se sacan” de ningún lado, ya que no “están” en ninguna parte esperando ser descubiertas o cosechadas.

Cuando era muy muy joven leí un libro llamado “Uno”, de Richard Bach. Me impactó mucho en aquella época. En él, el autor planteaba una hermosa metáfora en la que las ideas surgían de una especie de fábrica, bastante mística, aunque más parecía un laboratorio químico por la descripción. Es una hermosa metáfora, pero no es cierto. O al menos no es cierto que el laboratorio se encuentre en otra parte que no sea tu propio centro. Sí, el centro de ti. De lo que eres en realidad: un creador de ideas, de pensamiento. Eso ES lo que somos.

Tú creas tus ideas a partir de nada o a partir de algo, como prefieras. Tienes tu própio “método” para hacerlo, siempre lo has tenido. Tienes todo el derecho y la capacidad para crear y ensayar otros métodos, probarlos, adoptarlos, adaptarlos o desecharlos. Por ejemplo, conozco varias personas que comienzan a escribir ideas sueltas o elaboran un esquema o esqueleto antes de escribir una entrada. Otras, leen sin parar lo que escriben otros bloggers “para inspirarse”.

Personalmente, nunca he podido hacer eso y mira que lo he intentado, lo de los esquemas. No puedo. Lo que hago es sentarme al teclado y simplemente comenzar a escribir. Considero que estoy hablando contigo, seas quien seas, por supuesto que previamente hay algo que quiero contarte o informarte o transmitirte y, bien o mal, voy y lo hago y eso es todo. Me gusta escribir en segunda persona. Karen tiene un “método” parecido al mío, pero ella es mucho más prolija, reestructura, corrige y cambia mil veces su entrada y le toma bastante tiempo dar un escrito por terminado.

Volviendo a la fuente de las ideas, pues soy yo misma. Eso es algo que tengo muy claro hace ya bastante tiempo. ¿Se agota la fuente de vez en cuando? Pues sí, pero no por mucho tiempo. La verdad es que no tiene por qué agotarse por más de….. ¿a ver…? dos minutos. Sí, creo que dos minutos es un plazo razonable, probablemente excesivo.

Algo muy diferente es no tener ganas de escribir. A veces, los bloggers confunden ambas cosas, falta de ideas con falta de ganas.

La falta de ganas es algo completamente diferente. Cuando no se debe a algo físico (como estar muerto de sueño, de hambre, de cansancio o enfermo), tiene que ver con haber recibido más golpes que premios de la vida o haber perdido más juegos que los que hemos ganado últimamente. Cuando esto sucede, no sólo no queremos escribir. No queremos comunicarnos en absoluto, tampoco es que tengamos tantas ganas de vivir, si llamamos a las cosas por su nombre.

Para esto, el único remedio es recobrar el propósito, inventar un nuevo juego y volver a la carga. No hay otro. Y es bueno hacerlo ANTES de escribir una entrada (o un comentario) por obligación. Nuestros lectores no se merecen una entrada por obligación. Nosotros, menos.