Comparación entre blog, página y sitio web

Comparación entre blog, página y sitio web

La tabla a continuación te presenta las principales diferencias entre blogs, páginas web y sitios web. Tiene el propósito de aclarar una de las confusiones más comunes que he encontrado entre los bloggers principiantes (y no tan principiantes).

Espero que te sea útil. De ser así, déjame saber en un comentario. Si tienes preguntas, también.

Blog Página web Sitio web
ES un tipo especial de sitio web. Es parte de un sitio web. ES un sitio web.
Necesita actualizarse frecuentemente, digamos al menos cada 15 días. Necesita actualizarse muy esporádicamente, digamos que semestral o anualmente.
No requiere conocimientos especializados de diseño web. Requiere conocimientos especializados de diseño web.
Contiene una página principal, dinámica * y otras secundarias, estáticas *. ES una página estática *. Contiene una página principal y otras secundarias, todas estáticas *.
Da la posibilidad de que los lectores contribuyan con comentarios. En general, no da esta posibilidad.
Su contenido se ordena automáticamente en orden cronológico, de más reciente a más antiguo. Su contenido se ordena manualmente, generalmente por temas. Su contenido se ordena por páginas, a través de un menú.
Su contenido puede ordenarse por categorías y por tags. No permite ordenamiento por categorías o tags.
Permite siempre cambiar por completo el diseño, sin tener que reconstruir el blog. A menudo, cada vez que se cambia por completo el diseño se debe reconstruir la página o el sitio web.

* En la web existe lo que se llama contenido estático y contenido dinámico.

El contenido estático en una página, como su nombre lo indica, no se “mueve”. Tú diseñas y construyes una página web (estática), regresas dos meses más tarde y la encuentras exactamente igual.

Una página con contenido dinámico, como su nombre también lo indica, “se mueve”. Tú publicas una entrada en tu blog y ella aparece automáticamente “arriba” en la página principal de tu blog (dinámica). Es lo primero que ve un visitante cuando va a tu blog. Dos meses más tarde, ese visitante regresa y no ve esa entrada, sino la que publicaste hace 2 días, la más reciente. La otra se encuentra cuatro, cinco o diez entradas más “abajo”.

La página principal de tu blog, llamada “Inicio” o “Home”, es dinámica. Las otras páginas son estáticas.

Esta es la razón de por qué no puedes “enviar” contenido automáticamente a otras páginas.

En esta entrada encuentras información más detallada sobre lo que acabas de leer.

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5 puntos clave para escoger un Tema (plantilla) en WordPress.com

No hay un blogger que no quiera una plantilla que haga a su blog “diferente y único”. Para lograrlo, muchos invierten una enorme cantidad de tiempo y esfuerzo en escoger la plantilla perfecta, elegir sus encabezados, diseñar sus barras de navegación y sus menús, sólo para darse cuenta, al concluír, que no les gusta el resultado y volver a comezar, una y otra vez.

La verdad es que la plantilla que escojas NO es lo que hará que tu blog salga del montón. Es una cuestión aritmética simple: Hay unos 26 millones de blogs en WordPress.com y “sólo” hay 129 plantillas…. ¿lo ves?

El que tu blog sea único es algo que creas TÚ, con el contenido que publicas, con las imágenes que escoges, con el cuidado o el descuido con que vas construyendo tu blog poco a poco. De hecho, si al final resulta que eres un blogger de corazón, apasionado, y si persistes más de dos años en el oficio, llegará un momento, te lo aseguro, en que no aguantarás más las limitaciones de las plantillas, aprenderás lo que tengas que aprender y comprarás la mejora de WordPress que te permite diseñarlo exactamente como tú quieres.

Mientras llega ese momento (y para asegurarte de que llegue) mi recomendación es que dediques MÁS tiempo, interés, atención y cuidado al contenido que al aspecto de tu blog, no al revés.

Habiendo establecido la importancia correcta del tema, veamos ahora los cinco puntos clave para tener en cuenta a la hora de escoger tu plantilla. En cada punto, te doy ejemplos de sólo algunas de las plantillas. Te toca a ti explorarlas todas, si lo deseas. Las encuentras en este enlace, las más recientes al comienzo y las más antiguas al final.

  1. Número de columnas. Hay plantillas de 1, 2, 3 y 4 columnas (incluyendo la principal, que es donde van las entradas). Mientras más columnas le asignas a tu blog, más estrecha queda tu columna principal y necesitas más elementos para colocar en tus barras de navegación. Menor número de columnas = Mayor simplicidad, orden y espacio. Mi recomendación: 2 columnas.

    Ejemplos: Piano Black, Matala, Twenty Eleven.
  2. Imagen en el encabezado.El segundo criterio es decidir si queremos una imagen en el encabezado o no. Hay plantillas con imágenes fijas. Otras, no tienen imagen ni posibilidad de colocarla. La mayoría trae una o varias imágenes por defecto y te da la posibilidad de colocar la que tú quieras.Mi recomendación: Si planeas colocar una imagen en cada entrada, no necesitas otra en el encabezado. De lo contrario, posiblemente sí.

    Ejemplos con imagen fija: Vertigo, Fauna, Greyzed.
    Ejemplos sin imagen: Choco, zBench, Paperpunch.
    Ejemplos con imagen editable: The Morning After, Elegant Grunge, Bueno.
  3. Barra de navegación disponible en todo momento. Hay plantillas en que la barra de navegación aparece sólo en la página de inicio. En ellas, la barra de navegación “desaparece” cuando abres una entrada o cuando vas a una Página. En otras, desaparece en ambos casos. En mi opinión muy personal esto puede ser bastante confuso para los lectores. Es como navegar sin instrumentos, ni mapas, ni rutas.Mi recomendación: Si estás de acuerdo con mi opinión anterior, navega los demos de las plantillas que te gusten y asegúrate que la barra de navegación (o al menos un menú) se mantiene disponible en todo momento.
  4. Menú. Las ventajas del menú y cómo configurarlo se detallan en esta entrada. Personalmente, pienso que si tienes suficientes elementos en tu blog para poner en él (páginas, categorías, enlaces, entradas) es una función muy útil que, por ser desplegable, ahorra mucho espacio y congestión en tu barra de navegación. El menú a menudo va horizontal bajo el encabezado de tu blog, en algunas plantillas (como la mía, Oulipo) puedes tenerlo en tu barra de navegación. Al momento de escribir esta entrada, la mayoría de las plantillas de WordPress tienen esta función disponible.
  5. Diseño y tipografía. Hay plantillas con letra grande, mediana o pequeña. En los títulos se presenta la misma variedad y a veces no combinan bien. (Por ejemplo, personalmente, encuentro que no hay nada más feo que un texto con letra grande y títulos y subtítulos pequeños a veces, hasta más pequeños que el texto!). Algunas plantillas tienen una combinación desagradable entre mayúsculas y minúsculas (aunque esto es puramente una cuestión de gustos). Algunas plantillas tienen problemas con la distribución del espacio: márgenes muy estrechos, distancias insuficientes entre los elementos de la barra de navegación. En algunos, los elementos de la barra “se montan” sobre las líneas divisorias. Esto no se ve bien.Por otra parte, la mayoría de las plantillas recientes te dan la opción de cambiar el esquema de color o de colocar el color o el fondo que desees. Aquí no tengo ninguna recomendación que darte, excepto que uses el primer enlace que te doy en esta entrada y navegues una y otra vez por las plantillas para que veas lo que puedes esperar y lo que no de cada una de ellas. Naturalmente, tu gusto personal tendrá la última palabra.

Como de costumbre, responderé con gusto tus preguntas sobre el tema y estaré muy agradecida de tus comentarios.

Estética y antiestética

El mundo en que vivimos en este momento, parece uno por completo diferente al mundo en el que nací y viví una juventud muy feliz y aventurera. Y la diferencia no es para bien. Muchas veces he pensado en esto en los últimos años. Es un tema de discusión permanente con mi vecino, uno de los pocos temas en que el acuerdo no parece posible. Porque el cambio principal, desde mis ojos, no está en la tecnología, para mí eso es un avance. No está tampoco en “la preponderancia de la democracia”, ya que considero tal “preponderancia” por completo ficticia. El gran cambio, el retroceso, está en el grado de felicidad al alcance de la mano de cualquier persona.

Esto se refleja de mil maneras en nuestra cultura, en nuestras relaciones, en nuestra cotidianidad. Pero para mí se refleja, sobre todo, en el concepto de la estética, de lo que se considera hermoso y de lo que no. Me atrevo a afirmar que nos encontramos en una Edad de Oro de la Antiestética.

Una de las manifestaciones que encuentro más evidentes es la moda, la ropa que ha estado de moda en los últimos 10 años; no voy a museos ni a conciertos todos los días, pero a diario veo personas vestidas. No me refiero a la Alta Costura, las estrambóticas creaciones de los modistos nunca se hicieron para vestirse, sino para marcar tendencias. En algún momento en los últimos 5 años, luego del penoso intento de recrear los años 60-70 y la moda hippie, ha habido una especie de revival de los años 50-60 donde predominan los diseños psicodélicos con gran profusión de espirales, pero utilizando espantosas combinaciones de colores con predominio del turquesa-chocolate y el rosa-chocolate. Y esto, en algún momento, llegó a encontrarse en todas partes. Las personas compraban esta ropa y se la ponían como si nada. Colocaban manteles en sus mesas con estos colores y diseños y pintaban sus casas con ellos. Creo que nunca en toda mi vida he visto una combinación de color más horrenda, pero no se trata de mi percepción sobre el color. Hay ciertas reglas sobre esto que se han usado durante siglos, existe una teoría del color. Hay reglas mínimas sobre composición, sobre efectos visuales, sobre proporciones que cualquier diseñador o artista conoce.

Podría escribir y dar ejemplos sobre la horripilancia en el vestir durante horas y horas, pero esta no es una entrada sobre modas.

Está la arquitectura, donde los detalles de herrería y ventanas –por ejemplo– siguen esta tendencia decadente. Está la música, está el cine, están las artes plásticas….

Nuestra cultura ha descendido notablemente en su posición en la escala de las emociones. Lo “bello” parece ser, cada vez más, lo que se aproxima a la muerte: alas de ángel, cuchillos y calaveras, disimulados por intrincadas espirales en diseños de camisetas; estructuras cada vez más masivas –que recuerdan a panteones– en las nuevas edificaciones y hasta en el diseño de los vehículos. La sangre, lo roto, lo podrido, lo corrupto son los temas que ocupan espacios cada vez mayores en los intereses y en los gustos de las personas; desde la vestimenta, hasta las conversaciones, desde la música hasta el diseño web, pasando por cada una de las expresiones del arte.

Dicen que nunca es más oscuro que cuando va a amanecer. Puede que sea cierto, pero también es cierto que la “Segunda Venida de Leonardo da Vinci” no es lo que nos va a salvar de esta Edad de Oro de la Antiestética. Por cierto, luego de la película protagonizada por Tom Hanks, no me extrañaría que una parte no tan pequeña de la Humanidad considere ahora a Leonardo como algo muy distinto al creador excepcional que fue y lo asocie más bien con oscuras y viciadas tramas político-religiosas, dignas del programa de televisión Primer Impacto.

Pero lo cierto es que las cosas no cambian por sí mismas. Las cambiamos cada uno de nosotros con nuestra visión, con nuestras acciones y con la falta de ellas. Por ejemplo, un blog, en manos de un artista, es un arma letal de cambio. Insuficiente, por supuesto, pero sucede que la estética es un asunto contagioso y, como la Verdad, tiende a prevalecer. La razón de que las modas sean modas es que alguien las propone y hay millones ansiosos de seguirlas ciegamente. Cada uno de nosotros puede dejar de ser un seguidor y convertirse en el ejemplo a seguir, para empezar…

4 claves en la apariencia de tu blog

Hay miles de cosas que pueden decirse –y se dicen– sobre la apariencia de un blog. En esta entrada te presento mi propia experiencia, comprimida en cuatro claves simples y realizables, sin importar tu grado de experiencia como blogger; aplican para todo el mundo. El contenido de tu blog es, sin duda, lo más importante. Pero en cuanto a su apariencia, los puntos clave se enumeran a continuación, más o menos en orden de importancia:

1. Orden y claridad

Cuando un navegante llega a tu blog, lo primero que necesita es saber dónde está y a dónde ir. Como cuando te bajas de un avión en un aeropuerto desconocido: orientarte es lo primero. Ten en cuenta que el navegante no necesariamente llega a tu página de inicio, Google puede enviarlo a cualquier punto de tu blog y tú tienes sólo unos segundos para que se sienta a gusto y quiera quedarse o simplemente haga click en la flecha de “Regresar” de su navegador. 

Hay tres elementos de tu blog que trabajan para que ese navegante se quede: El título, el subtítulo y la barra de navegación (o el menú).

  • El título de tu blog debe comunicar a los navegantes que quieres atraer lo que tú quieres que sepan sobre tu blog. Puede ser poético, tecnológico, misterioso…. pero debes saber que si es muy poético o muy tecnológico o muy misterioso, perderás un buen número de potenciales lectores. Por ejemplo, si tu blog se llama “HTML 5 y la Web 2.0”, nadie que no sepa lo que eso significa se detendrá más de medio segundo cuando lo lea.
  • El subtítulo es una gran ayuda para aclarar el título y describe tu blog un poco más allá. Pero ten en cuenta que no en todas las plantillas (temas) el subtítulo es visible. En mi blog, el subtítulo es “Kindergarten y primaria para bloggers de WordPress.com”. Así quedan fuera, automáticamente, preguntas sobre otros sistemas de los que nada sé. El subtítulo por defecto de los blogs de WordPress.com es “Just Another WordPress Weblog” (Uno de tantos blogs de WordPress).
  • De la barra de navegación he escrito bastante. El factor clave aquí es la SIMPLICIDAD. Mientras menos elementos incluyas en tu barra de navegación, mejor. Antes de incluir en tu barra uno de los 25 o 30 widgets que WordPress pone a tu disposición hazte la pregunta: ¿Un lector que no sabe nada sobre mí, necesita esto o le interesa esto?. Dale un vistazo a la primera sección de esta entrada; es una guía para descongestionar tu barra de navegación.

2. Fluidez

A los navegantes de la web en general les gusta la velocidad. Han sido muy malcriados, lo quieren todo al alcance de la mano y con el mínimo esfuerzo. Por eso tu blog necesita fluidez. La fluidez podría definirse como la sabia combinación de información necesaria y útil y la carencia de obstáculos y distracciones.

  • Información necesaria y útil. Tus potenciales lectores no quieren pasar 5 minutos buscando quién eres tú o de qué se trata tu blog. Aquí volvemos al elemento Navegación. Es importante que uses categorías o tags (o ambas) para que los navegantes sepan qué tienes para ofrecerles. A veces el widget “Mensajes y páginas populares” (en mi blog se llama “Favoritas de mis lectores”) les ayuda a decidir qué ver primero… lo popular siempre es lo más popular, aunque suene a perogrullada.
  • Obstáculos y distracciones. Estos elementos dificultan la fluidez. Mientras más elementos haya en tu blog (anuncios, mapas, enlaces, calendarios, íconos de compartir, estrellas, música que hay que apagar porque desagrada, banners, botones, enlaces a redes sociales y un largo y nutrido etcétera), menos fluidez presentará a la navegación. Elimina todos los que puedas…. y unos cuantos más.

3. Estilo

Esta parte es muy simple. Es TU blog, es tu casa. Debe parecerse a ti o, al menos, a la imagen que quieres proyectar ante los demás. Esto incluye cosas como la buena (o mala) ortografía, los colores y el “look” que te gusta tener… es exactamente como vestirte para una reunión informal entre amigos o en familia, para una junta de negocios, o una presentación a un cliente, dependiendo del tema de tu blog.

¿Quieres lucir amigable? ¿distinguido/a o elegante? ¿profesional? ¿moderno/a? ¿confiable? ¿deprimido? ¿amenazante?…. las posibilidades no son infinitas, pero sí son muy numerosas. Dependiendo de lo que quieras como resultado final, usarás la plantilla que mejor se ajuste, la rediseñarás si manejas CSS y usarás (o no) elementos gráficos para ilustrar tus entradas.

4. Estética

Sobre el tema de la estética tengo planeada una serie de dos o tres entradas, por lo que no abundaré en este punto. Es, definitivamente, una cualidad subjetiva. Y es muy cierto aquello de que “está en los ojos del que la ve”. Pero como saber esto NO resulta útil a la hora de diseñar nuestro blog, necesitamos otra clase de enfoque.

La estética debe servirte como imán para atraer a cierta clase de visitantes frecuentes. Si quieres lectores Emos o góticos, pues definitivamente debes escoger una plantilla negra y escribir sobre la dulzura de la muerte e ilustrarla con “hermosas” imágenes de jóvenes desangrándose o con ojeras que les llegan a las rodillas. Si tienes un blog ecológico y quieres lectores interesados en la ecología, necesitas imágenes sobre las maravillas de la Naturaleza como marco a tus entradas de denuncia y activismo.

Creo que ya entiendes lo que quiero decir.

La estética depende de nuestra posición en la escala de las emociones. La estética de los amantes de la acción y la aventura es completamente diferente a la estética de los filósofos contemplativos y es, a su vez, muy distinta de la de los críticos furibundos y a la de los fans de los vampiros, que tan de moda están últimamente.

Por cierto, si alguna vez te preguntaste por qué mi blog es tan “raro” y no se parece en nada a los blogs de tecnología web, aunque lo es en esencia, pienso que después de esta entrada podrás encontrar por ti mismo/a la respuesta. Considéralo un pequeño examen. :-)