Emails, newsletters y blogs

Una amiga de Puerto Rico me preguntaba el otro día cuándo usar emails de promoción, cuándo usar “newsletters” y cuándo usar el blog.

Es una pregunta interesante, claro está. Y vale la pena mencionar, antes de responderla, que muy a menudo pasamos por alto que antes de decidir el “cómo”, necesitamos saber el “qué”. Así, lo primero que hay que tener claro es: Qué vamos a decir, a quién se lo vamos a decir y, por tanto, de qué manera se lo vamos a decir para que sea comprendido. Como en el caso de mi amiga, hablábamos de promoción, es decir de “dar a conocer” las cosas buenas que se hacen, hablamos de un mismo contenido, que puede ir por cualquier canal… Y estamos hablando, claro, del concepto básico de la comunicación, como lo usamos en Scientology, con todo lo que éste implica.

Los emails originalmente eran una “carta electrónica”, un mensaje personal, escrito a una persona en especial y enviado a esta persona. Idealmente, un email debería usarse para comunicarle algo a alguien, como hasta unos 15 años atrás lo habríamos hecho por medio de una carta o una postal. Y como con una carta, con la posibilidad de adjuntarle recortes, fotos o lo que tú quieras.

Al igual que una carta, un email puede tener “copias al carbón” (CC:) a otras personas que también necesitan leer tu mensaje. Sin embargo, al no tratarse ya de “copias” hechas con papel carbón auténtico (que nunca podían llegar a ser más de cuatro) el límite de las copias, para bien y para mal, se ha ampliado hasta un virtual infinito.

La línea del email es valiosísima y maravillosa. Desafortunadamente, sólo alguien que haya vivido más de 30 o 35 años es capaz, por experiencia, de darle su justo valor. Si nunca viviste la época de las cartas, cuando con suerte había que esperar 2, 3 y hasta 4 semanas para que una carta fuera y regresara (me refiero a los correos de nuestros países latinoamericanos, claro), no puedes comprender de primera mano la maravilla de lo instantáneo del correo electrónico.

Como todo en la vida, si lo desvirtuamos, lo corrompemos, lo irrespetamos, algún día lo perderemos. Si el abuso del email sigue como va, llegará el día en que nadie, absolutamente nadie abrirá un correo electrónico y esta línea de comunicación habrá llegado a su fin. Por esta razón, vale la pena no olvidar su función original y tratar de mantenerse tan cerca de ella como sea posible. Es una forma de contribuír a su supervivencia.

Cuando necesites enviar un mismo email a más de una persona, arréglatelas para que cada persona que lo recibe sienta que al menos un párrafo lo escribiste para ella. ¿Cómo hacer esto? Es muy fácil, lo aprendes con la tecnología de la comunicación de L. Ronald Hubbard.

Y, naturalmente, de acuerdo al Precepto 19 de El Camino a la Felicidad, nunca, nunca, nunca envíes “spam“.

El “newsletter” es simplemente un boletín de noticias. Se supone que sea periódico: semanal, quincenal, mensual…. como quieras o puedas.

No estoy muy familiarizada con este tipo de línea de comunicación, sólo como receptora de muchos boletines ;-)

Sin embargo, puedo decir que para hacerlo bien, es decir de manera profesional, es bueno que tengas o estés suscrito/a a un programa que te permita hacerlo; ya que la clave del newsletter es que puedas verlo cuando abres tu correo, y que sea lo suficientemente interesante y atractivo visualmente, como para que además de verlo, lo leas.

Un programa muy utilizado lo ofrece la compañía Constant Contact. Es en inglés, pero recibo muchos boletines en español de esta compañía, así que probablemente no sea tan difícil comenzar… Allí tienen un centro de aprendizaje, donde te enseñan a usarlo, te dan consejos, etc. Además, te dan un período de prueba de 60 días gratis, luego si te gusta, empiezas a pagar.

El blog es un “Querido Diario:”, en forma de sitio web.

Las diferencias (ventajosas en su mayoría) de un blog sobre un newsletter son:

    1. Permanece. Se queda ahí publicado y siempre se puede encontrar. El usuario puede borrar un email o newsletter de su buzón, pero no puede borrar tu blog.

    2. Tiene un mecanismo para encontrar fácilmente la información que el usuario necesita: archivos por fecha o por tema. Es como una mente, y si es muy, MUY bueno, ¡puede llegar a ser como un organismo vivo! :-)

    3. Trasciende en número al grupo de tus direcciones de email. Lo puede ver (si quieres) todo el mundo. Cualquier persona del planeta que vaya a Google y busque un par de plabras claves sobre el tema que escribes, llegará a tu blog. El newsletter o el email sólo llega a quienes tú se los mandas.

    4. Puedes agregar, quitar o cambiar cualquier cosa. En el blog tú estás en control siempre. Cambias lo que quieras. En un mail o newsletter, luego de haberlo enviado a tu lista de correo, ¡ya! Es como echar una carta en un buzón: Ya no está en tus manos. Si cometiste un error, tienes que mandar OTRO email de “corrección” o de “ignorar anterior”, lo cual no es precisamente fascinante.

    5. Es GRATIS!!! Bueno, los emails son relativamente gratis también, pero un newsletter profesional sólo lo es por un tiempo corto.

    6. La única desventaja (que yo veo hasta ahora) de un blog, es que no puedes “enviarlo por email” directamente. Es decir, puedes mandarle un email a tu gente para que lo visite, pero ellos no verán el blog cuando abran su correo, sólo verán el enlace. Es decir que un blog requiere un nivel ligeramente superior de INTERES para ser leído: el nivel de interés que hace que hagas “click” en un enlace. Por supuesto, el que una persona reciba tu newsletter directamente cuando abra su correo, tampoco garantiza que lo lea. :-)

¿Por qué usar WordPress?

Hay muchas opciones (demasiadas posiblemente) de dónde “hospedar” tu blog. Las más conocidas, usadas y que disponen de una versión en español, son Blogger (de Google) y WordPress.

¿Por qué WordPress y no Blogger? Simple, por 4 razones básicas:

    • WordPress ofrece a sus usuarios una mayor posibilidad de ejercer el poder de elección, sobre lo que quieren o no quieren publicar, mostrar, agregar, quitar, cambiar, etc.

    • Tiene un mejor servicio de anti-spam.

    • Tiene una excelente comunicación de dos vías con sus usuarios.

    • Es mucho más “interesante” para los buscadores (como Google), por lo que recibirás más visitas por esa vía que si estás en Blogger.

    • Es el que uso y, por tanto el que mejor conozco y, por tanto, con el que te puedo ayudar.

Si te hacen falta razones, en esta entrada, escrita tres años después, encontrarás muchas más.